En medio de productos cosméticos saturados de ingredientes sintéticos, existe un creciente interés por alternativas más ‘naturales’ que aprovechen las propiedades de las plantas, hierbas, especias y frutas en beneficio de la piel.
Los jabones artesanales no contienen fragancias artificiales ni productos químicos propios de los jabones industriales para conseguir más espuma que al final, puede irritar la piel por el contrario contienen glicerina orgánica, miel y esencias vegetales y/o elementos naturales, que ayudan a la piel a regenerarse de forma natural o bien estimula los tejidos para una mejor apariencia, obteniendo así un cutis terso y suave.
Ingredientes: Manzanilla, Miel, Aceites naturales y Glicerina orgánica.
El Jabón de Manzanilla es un antiséptico, antiinflamatorio, cicatrizante y calmante, tiene un aroma suave y delicado, indicado para personas con problemas de alergia; por su suave aroma es ideal para largas y relajantes sesiones de baño. Aporta nutrientes de vitamina E y Provitamina B8. Sus propiedades microbianas, fungicida, cicatrizante, tranquilizante, relajante y decolorante te permiten disfrutar de esta gama de características por medio de su aplicación tópica.
La miel posee muchas ventajas que ayudan a todo el cuerpo, funciona como un agente antibacteriano y es un tópico efectivo para tratar infecciones y heridas, es benéfico para quemaduras del sol y manchas en la cara, combate la fatiga y ayuda a la recuperación del sueño. Es un potente antioxidante y tiene una alta concentración de humedad.
Se puede utilizar en niños y ancianos o con personas con enfermedades de piel, ya que contiene propiedades terapéuticas de la manzanilla y la miel. Por contener miel de abeja en porcentaje igual a la manzanilla sirve como un bálsamo limpiador por su contenido de ceras, azúcares y minerales.
La glicerina natural es un aceite graso que se obtiene a través de aceites vegetales de diferentes plantas. Su principal función en la cosmética es que es humectante, atrae el agua y la retiene en la piel para conservar la humedad y mantener el nivel de hidratación en esta. Suaviza y alisa la piel, reduciendo pequeñas arrugas e imperfecciones, elimina la resequedad y lo áspero de la piel. Proporciona elasticidad, combate la flacidez y logra una piel con apariencia rejuvenecida. Ideal para pieles sensibles o irritadas, pieles con dermatitis o eczemas favoreciendo al proceso de recuperación de la epidermis. Ayuda a reducir la penetración de agentes irritantes en la piel.