La cerveza se distingue por que las maltas se secan en una fogata con leña de árboles de haya, en la que el aire caliente no sólo seca y tuesta la malta, sino que también la ahúma lo que le da una esencia ahumada única. De ahí su nombre “rauch”, que significa ahumado en alemán.
Existe una leyenda en Bamberg sobre el origen de su cerveza ahumada. Ésta dice que hubo un incendio en una fábrica de cerveza y que la malta allí almacenada se impregnó con el humo del fuego. El dueño de aquella cervecería no podía tirar la malta y elaboró cerveza con ella. El hombre pensaría que se la iban a tirar a la cara, pero resultó que a la gente de la ciudad le gustó tanto que la cerveza ahumada se siguió produciendo desde entonces.
La Cerveza Ahumada Schlenkerla (como se le conoce también) es una cerveza oscura, aromática, de baja fermentación con el extracto original de 13,5 por ciento, que es equivalente a un contenido en alcohol de 4.8% a 6% (ABV) y 32 IBU´s de amargor. Sin ninguna duda hay cervezas más fuertes, sin embargo, uno no debe subestimarla, ya que puede hacer que salga usted haciendo el "schlenker" (caminando torcido). Su sabor ahumado se consigue exponiendo la malta al humo intenso, aromático de las brasas ardientes de la madera de haya. Después de mezclarla convenientemente se madura en los viejos sótanos de 600 años, en las colinas de Bamberg, y se bebe directamente en "Schlenkerla". Una original entre las cervezas, incluso entre las cervezas bávaras.
Usted puede beberla en el "Alte Lokal", en las barnizadas mesas de madera - sería un pecado cubrirlas con un mantel - debajo del viejo techo enmaderado, incluso más oscuro que la cerveza. Puede beberla en el "Klause", un monasterio construido en 1310, o usted puede beberla en el patio al lado de un barril de madera de 500 litros y en México en el beer garden de la Celestial.
Las cervezas artesanas son cervezas sin aditivos ni conservantes y sin pasteurizar. Están vivas y son un producto evolutivo, que cambia cada día un poco, con presencia de levadura viva (visible o no). Se producen mediante un proceso natural a partir del grano, malta, sin utilizar extractos ni productos diferentes del agua, levadura, lúpulo y el cereal para hacer la malta.
El sistema de elaboración consta de cinco etapas básicas: maceración, cocción, enfriamiento, fermentación (la primera en un fermentador y la segunda en la misma botella) y envasado. El proceso artesano tiene que ser un proceso "todo grano" que parte del grano (malteado o no). No se admite ningún tipo de extracto (ni de maltas ni de lúpulos) para la obtención del mosto de la cerveza. Tampoco se admite el uso de aditivos ni coadyuvantes tecnológicos (antioxidantes, conservantes, colorantes, estabilizantes, etc.) sintéticos. En algunas variedades la composición puede incluir también otras materias primeras naturales por aromatizarlas (azúcares, especias, frutas, etc.).
Ingredientes: Agua, Lúpulo, Levadura de cebada y Malta
Las aguas duras son mejores para la elaboración de cerveza dado que favorecen la bajada del pH. Además, una correcta concentración de cationes de Ca y de Mg reducen el nivel de turbidez de la cerveza y potencian la actividad de la levadura.
La levadura es el ingrediente que transforma en cerveza el mosto obtenido de la mezcla de la malta, el lúpulo y el agua. Son unos seres vivos unicelulares que se alimentan de los azucares fermentables que provienen del almidón extraídos de la cebada durante la maceración. La levadura convierte estos azúcares fermentables en alcohol durante el proceso de fermentación.
La levadura utilizada para lager es la de fermentación baja las que suelen funcionar a temperaturas de entre 6-9 ºC.
El lúpulo es un ingrediente esencial para la elaboración de la cerveza. De sus flores convenientemente secadas, se extrae la lupulina, un elemento esencial que aporta el sabor amargo y el aroma característicos de la cerveza.
Además, el lúpulo hace que la espuma de la cerveza sea más estable, ayuda a conservar su frescor y le confiere otras propiedades.
La malta no es más que granos de cereal que han pasado por el proceso de malteado. La malta es el alma de la cerveza, y constituye el segundo ingrediente usado (por cantidad) en el proceso de elaboración, después del agua. La malta aporta los azúcares que posteriormente la levadura fermentará. También es el agente principal que le otorga el color a la cerveza, y uno de los mayores contribuyentes al sabor, el aroma y el cuerpo de la cerveza. Las proteínas de sus granos dan estructura a la espuma, mientras que los minerales que contiene proporcionan muchos de los nutrientes esenciales que necesita la levadura para desarrollarse. La Malta consigue su sabor ahumado exponiendo la malta al humo intenso, aromático de las brasas ardientes de la madera de haya.
Cómo identificar una: Cerveza Bamberger:
Aroma: Mezcla de humo y malta, con un balance e intensidad variable. El carácter del humo de madera de haya puede ir desde sutil a bastante fuerte y puede parecer ahumada, leñosa o como a tocino. El carácter de la malta puede ser de bajo a moderado y ser algo rico, tostado o maltoso-dulce. Los componentes de malta y el humo son a menudo inversamente proporcionales (es decir, cuando aumenta el humo, disminuye la malta y viceversa). El aroma a lúpulo puede ser de muy bajo a ninguno. Limpio carácter de fermentación lager.
Apariencia: Debería ser una cerveza de tonalidad ámbar/cobrizo ligero a marrón oscuro o es café rojizo ligeramente turbia.
Sabor: Generalmente sigue el perfil de aroma, con una mezcla de humo y malta en diferentes balances e intensidades, pero siempre complementarios. En los niveles superiores, el humo puede tener un carácter similar al jamón o al tocino, lo cual es aceptable siempre y cuando no se desvíe hasta un rango grasiento. El paladar puede ser algo maltoso, rico y dulce, sin embargo, el final tiende a ser medio-seco a seco con el carácter del humo a veces expandiendo la sequedad en el final. El retrogusto puede reflejar tanto la riqueza de la malta como los sabores del humo, con una deseable presentación balanceada. Amargor de lúpulo moderado, balanceado. Sabor a lúpulo moderado a ninguno con notas especiadas, florales o herbales. Limpio carácter de fermentación lager. Características ásperas, amargas, quemadas, carbonizadas, gomosas, sulfurosas o de ahumados fenólicos son inapropiadas. Su sabor es robusto, asertivo, especiado y evoca a una carne asada al vapor, tanto, que coloquialmente se les conoce como “cervezas de tocino”.